Con Cambiemos, las empresas fijaron el precio del gas natural que quisieron. La discusión para definir el cuadro tarifario transitorio que regirá durante los próximos dos años y los subsidios que erogará el Estado nacional esconde un tema central: el costo de extracción que definen las empresas y fija el precio en boca de pozo. Las mismas compañías que con el tarifazo de Macri fugaron capitales por 24 mil 769 millones de dólares en cuatro años.

Las tarifas de los servicios públicos son una parte relevante no solo del gasto de las familias, sino también de los costos de producción, logística y comercialización del entramado productivo. De allí que la discusión sobre cómo se fijan las tarifas, y muy en especial la determinación del precio del gas en boca de pozo, se debería dar en el marco de un debate sobre el proyecto de país que se pretende construir a mediano y largo plazo. Una discusión que no puede obviar el grado de concentración que exhibe el negocio, dominado por un puñado de empresas que producen, transportan y distribuyen un insumo esencial. Se trata, en última instancia, de establecer el valor del metro cúbico de gas natural que se extrae de las distintas cuencas del país. Un cálculo clave.

La Cuenca del Neuquén es la más importante en términos productivos. En segundo lugar se ubica la Cuenca de Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut. También se destaca por importancia el Estado nacional en la Cuenca Marina Austral. Más abajo en materia productiva se ubican, conformando un tercer bloque, las provincias de Salta, Mendoza y Río Negro, seguidas por Jujuy, Formosa, y La Pampa.

El “paga Dios” no existe

El problema central para determinar el precio del gas es que no se conocen los costos de extracción. Sin embargo, los precios ya quedaron definidos en la Resolución 117/2021 de la Secretaría de Energía y en el Informe Técnico que la acompaña. Bajo estas condiciones auto impuestas, al Estado solo le queda definir qué porcentaje subsidia y qué porcentaje recae sobre los consumidores. Subsidio que paga el conjunto de la sociedad, sea con impuestos o con deuda. Vale también señalar que las grandes empresas del sector fueron beneficiadas por el tarifazo de la gestión de Mauricio Macri. Cambiemos dolarizó los precios. Un factor que debe ponderarse en el presente y en el futuro.

Las consecuencias son conocidas. Apenas un ejemplo. Entre 2016 y 2019, la tarifa antisocial del tarifazo energético macrista terminó perjudicando a los sectores más vulnerables del norte argentino. Según el Ente Nacional Regulador del Gas, la cantidad de usuarios tucumanos de gas natural descendió un 35 por ciento en el período. Fiel reflejo de lo que aconteció a nivel país: la evolución del indicador retrocedió un porcentaje similar en el mismo lapso.

Durante los años en cuestión también se vieron perjudicados los beneficiarios de la Tarifa Social. En el caso de Tucumán, el número cayó de 45 mil 750 a 30 mil 612. Una reducción del 49 por ciento; es decir: 15 mil 138 usuarios dejaron de acceder al beneficio como consecuencia de las medidas dispuestas por la ex Secretaria de Energía en el marco de una situación inflacionaria. Si el análisis de extiende a todo el país, 591 mil 828 argentinos dejaron de percibir la Tarifa Social durante la gestión de Cambiemos.

Los ganadores de siempre

¿Si hubo tarifazos y se excluyó beneficiarios de la Tarifa Social, quiénes se beneficiaron? Veamos. A partir de 1992, con la sanción de la Ley N° 24.076 que fijó el marco regulatorio para la privatización de Gas del Estado, la industria del gas natural se dividió en tres segmentos: producción, transporte y distribución.

Hoy, las empresas que participan en la etapa de producción son YPF, Total Austral, Pan American Energy, Petrobras, Pluspetrol, LF Company, Tecpetrol, Apache y Chevron. El segmento de transporte lo controlan Transportadora General del Norte – de los grupos Techint y Eurnekían – y Transportadora General del Sur, esta última propiedad de Pampa Energía, cuyos principales accionistas son Marcelo Mindlin, Joseph Lewis y las familias Sielecki y Werthein. Ambas transportadoras conectan las cinco cuencas que existen en el país. La distribución es manejada por nueve empresas: Metrogás, Gas Natural Fenosa, Camuzzi Gas Pampeana, Camuzzi Gas del Sur, Ecogás Centro, Ecogás Cuyana, Litoral Gas, GasNor y Gas Nea. Todas están agrupadas en la Asociación de Distribuidores de Gas (Adigas), un cámara que se creó en 1992, tras la privatización de Gas del Estado.

También existen cooperativas en segmento de la sub-distribución. En su mayor parte están representadas por el Instituto de Sub-distribuidores de Gas de la República Argentina y la Federación de Subdistribuidores de Gas de la República Argentina. Un dato central: las cooperativas se encuentran en una muy difícil situación. Sus tarifas son reguladas y el costo del gas y del gas retenido es por pass through. Esto determina que el margen bruto que tienen para afrontar los costos operativos es muy reducido ante la suba de los precios, factor al que se suma el altísimo costo financiero que deben afrontar al endeudarse, justamente, para hacer frente a los costos. La mayoría de las subdistribuidoras está al borde de la extinción. Sus deudas en conjunto ronda los 2 mil millones de pesos.

En 1995, según Adigas, el precio del gas se componía de la siguiente forma. Un 41 por ciento correspondía a las productoras, el 11 por ciento al transporte, el 24 por ciento a las distribuidoras y subdistribuidoras. El resto eran impuestos nacionales y provinciales. En la actualidad, los impuestos representan menos del 20 por ciento, lo que indirectamente recargó el aumento del precio en productoras y transportadoras.

Durante el gobierno de Cambiemos, las empresas fijaron el precio del gas natural que querían. Ahora, se corre un riesgo similar. Del lado de las extractivistas – donde YPF, Total Austral, Pan American Energy y Tecpetrol explican el 75 por ciento de la producción – sostienen que el precio del millón de BTU es de 3 dólares 91 centavos. Sin embargo, no dicen cómo llegan a ese precio, cuando es obvio que no es lo mismo extraer gas de la Cuenca Neuquina que de otras cuencas. El Informe Técnico Complementario de Energía estima que este año la demanda prioritaria – que suma residencias y comercios – alcanzará los 14 mil 254 millones de metros cúbicos. Teniendo en cuenta el precio del millón de BTU calculado por las productoras surge – como estima la Secretaría de Energía – que la demanda prioritaria equivale a 221 mil 605 millones de pesos [1].

La propuesta oficial es que el 60 por ciento de ese monto, unos 132 mil 963 millones, lo pague el Estado nacional; es decir: el conjunto del pueblo. Lo dicho: sea con impuestos o mediante el endeudamiento público. El 40 por ciento restante, unos 88 mil 642 millones, lo pagarían los usuarios residenciales y comerciales. Sí, en teoría se beneficiarían los usuarios. Sin embargo, la realidad es que las grandes empresas del sector siguen haciendo prevalecer su situación monopólica y presentan precios que no se sabe a ciencia cierta cómo se componen. Las mismas que con el tarifazo de Cambiemos fugaron capitales. Unos 24 mil 769 millones de dólares en los cuatro años de la gestión macrista.

Los datos se publicaron en la nota Los cien de Macri (El cohete a la Luna). Nunca fueron desmentidos. Ni por las empresas, ni por el BCRA. Es hora que las productoras, transportadoras y distribuidoras rindan cuentas. Las audiencias públicas que se desarrollarán hasta el viernes para fijar los cuadros tarifarios transitorias que regirán durante los próximos dos años es una buena ocasión para saber si el tarifazo macrista significó una utilidad mayor que la declarada y qué inversiones realmente hicieron. También para conocer cómo llegan las empresas a establecer que el millón de BTU vale 3 dólares con 91 centavos.

 

[1] 1.000.000 BTU  es equivalente a 27 m3 de gas natural. El costo del gas natural para las residencias y comercio surge entonces del siguiente cálculo:

(14.254 MMm3 x U$s 3,91 MMBTU) /  27m3  =  U$s 2.064 millones

Cabe aclarar que el cálculo de la Secretaría de Energía no toma el dólar promedio del Presupuesto Nacional (102,40 para diciembre 2021), sino el que surge del Relevamiento de Expectativas que realiza el BCRA (107,37 para diciembre de 2021).